Un administrador siempre a su servicio

Panòptic no es un programa para presentar álbumes fotográficos, existen herramientas mejores para eso, más brillantes y de acuerdo con las últimas tendencias del diseño gráfico. Panòptic es modesto en sus pretensiones y algo anticuado en su estilo, pero eso le es igual, porque solo tiene un objetivo: ayudarle a trabajar de la forma más eficaz posible.

Tener una idea clara de con qué archivos se está tratando resulta vital en todo proyecto complejo o distribuido, no solo para evitar confusiones, sino también para descubrir nuevas formas de combinar los datos en función de los archivos disponibles. Nada mejor para ello que mantener el administrador abierto en una esquina de la pantalla, para poder usarlo inmediatamente cuando se necesita. Pero los gestores tradicionales son demasiado voluminosos para permanecer abiertos de este modo, o bien demasiado confusos para poder ayudar a simple vista.

Panòptic ha sido diseñado para integrarse fluidamente en su entorno de aplicaciones, convirtiéndose en un componente fijo de la pantalla, siempre disponible para cualquier tarea que esté realizando. Puede mantiene viva una referencia a sus archivos y carpetas actuales sin sobrecargar la pantalla, proporcionándole así información inmediata mientras trabaja. Es un ojo siempre abierto sobre el sistema de archivos, que le indica en todo momento lo que está sucediendo y le ayuda así a mantener el contexto y a coordinar sus diferentes actividades.

Una interfaz compacta con representación gráfica integrada

Normalmente trabajamos con muchos archivos, que pueden ser muy parecidos entre sí, por lo que no siempre es fácil reconocerlos a primera vista. ¿Cuántas veces hemos abierto un documento distinto del que buscábamos?

Corresponde al gestor de archivos ayudarle a evitar esas confusiones, presentando todas las propiedades que identifican un elemento de forma tan compacta que puedan leerse de una vez. Panòptic no necesita más de 500 píxeles en la pantalla para mostrarle estas características básicas, junto con una referencia a la posición del archivo dentro del árbol de directorios.

Cuando eso no basta, mostrar una vista preliminar del contenido puede resultar extremadamente útil. Panòptic le ofrece siempre una representación gráfica del archivo actual al pie del propio listado, y eso le permitirá casi siempre reconocer cada archivo al instante.

Herramientas de búsqueda realmente eficaces

Nada más importante para un gestor de archivos que la búsqueda; pero encontrar el objetivo buscado puede resultar largo y penoso con las herramientas que los gestores tradicionales proporcionan: el nombre del archivo no nos dice mucho a veces y bucear en el contenido no es siempre factible.

Para lograr un seguimiento eficaz de los archivos no hay nada mejor que asignarles etiquetas personales que permanezcan asociadas al objecto aunque éste se vaya renombrando o desplazando después. Una etiqueta elegida libremente y sus categorías asociadas pueden reflejar fielmente su visión personal y, en consecuencia, le resultará fácil recordarlas al buscar un archivo que se creó hace mucho tiempo o que ha pasado por muchas carpetas distintas.

Panòptic permite a cada usuario asignar categorías propias a los archivos, independientes de las asignadas por los otros usuarios, y mantiene esta metainformación en todas las copias que cada uno realiza bajo su cuenta.

Comentarios, por favor!

Pero eso no es todo: una vez encontrado su archivo, puede necesitar ayuda para distinguir entre sus distintas versiones, que son a veces una fuente de confusión incluso para usuarios experimentados. ¿Qué hay mejor en esta situación que escribir un comentario para explicar lo que se ha hecho en cada archivo?

Un comentario de este tipo no debe guardarse dentro del propio archivo, porque no forma parte de su contenido, pero tampoco debe confinarse a una vista exterior, porque entonces no se verá al explorar rápidamente el directorio. Para ser realmente útil, un tal comentario debe aparecer junto con las propiedades básicas del archivo, para que pueda leerse inmediatamente, y eso es lo que da a la interfaz principal de Panòptic una utilidad excepcional.

Una selección a bote pronto

Filtrar el contenido de una carpeta con un patrón de selección era una función básica de los antiguos gestores de archivos, que las herramientas modernas han perdido o sustituido por procedimientos más complejos que no tienen la misma utilidad, puesto que obligan a abrir una nueva ruta perdiendo el contacto con la carpeta actual.

Listar sólo los ficheros PNG de un directorio, por ejemplo, debería ser tan fácil como escribir: dir *.png tal como se hacía en el terminal. Ahora bien, este filtro puede permanecer activo en la carpeta en cuestión hasta que se decida cambiarlo, como las preferencias de presentación, y esto es lo que una herramienta gráfica debe aportar como valor adicional.

Panòptic le permite trabajar de ese modo, aplicando filtros mientras navega por sus carpetas, y recuperándolos cada vez que vuelva al mismo lugar, para crear selecciones rápidas sin necesidad de una interfaz externa. Para selecciones que dependen de criterios más complejos podrá usar por supuesto la vista de resultados de búsqueda o incluso la del portapapeles, que proporcionan subconjuntos alternativos sobre los que se pueden realizar ciertas tareas de edición más cómodamente.

Un portapapeles poderoso

Copiar y mover archivos son funciones básicas que todos los gestores ofrecen, pero que ninguno ha sabido resolver de forma óptima. Para cumplir bien su función, el portapapeles no debe ser un área secreta guardada en las entrañas del sistema, sino un lugar abierto donde se pueda ver lo que hay y elegir qué elementos quieren aplicarse. Panòptic le proporciona un portapapeles así, que podrá consultar y adaptar en todo momento.

Además, los archivos que se quieren llevar a otro lugar no siempre están juntos, a veces se encuentran dispersos por todo el sistema y entonces recogerlos no puede hacerse en un solo paso. En estas condiciones se necesita un portapapeles cumulativo, al que puedan irse añadiendo elementos progresivamente antes de llegar al punto de destino. Aunque parezca increíble, ningún gestor de archivos le ofrece hasta la fecha una función tan elemental.

Panòptic pone a su disposición un portapapeles al que podrá ir añadiendo archivos y carpetas sobre la marcha y determinar luego cómo quiere volcarlos en cada destino. ¡Ya era hora de tener un portapapeles realmente poderoso!

Puntos de entrada personales

Cuando el árbol de archivos se ha vuelto complejo, llegar a la carpeta de destino puede ser laborioso y propenso a errores. No es razonable tener que hacer cada día diez o doce pasos para llegar al lugar de trabajo, si el administrador puede llevarle ahí directamente.

En el panel izquierdo de la interfaz principal, después de las entradas generadas automáticamente, que le conectan a los principales puntos del sistema de archivos, Panòptic le permitirá crear enlaces personales con nombres arbitrarios para acceder a sus carpetas con un solo clic. Así podrá empezar a trabajar cada día de forma rápida y segura.

Sesiones registradas

Una vez en su ubicación de destino, le pedirá al administrador que abra sus ficheros de trabajo. Pero éstos son en parte los mismos que se abrieron el día anterior, si está trabajando en el mismo proyecto. De nuevo se plantea la pregunta: ¿por qué repetir los mismos pasos día tras día si esta tarea puede hacerse automáticamente?

Un buen gestor de archivos puede aprender de sus gestos y encargarse de realizar esas acciones protocolarias por su cuenta, para permitirle entrar en acción lo antes posible. Panòptic necesitará sólo una indicación de su parte para recordar qué archivos ha abierto en la sesión actual y restaurarlos por sí mismo al día siguiente.

Un sistema abierto

Si está utilizando un administrador que se cuida de protegerle de los supuestos peligros en los que puede incurrir navegando por sus propios archivos, y oculta algunas carpetas importantes que considera su territorio privado, quizá haya llegado el momento de decirle a su tutor que ya es capaz de velar por sí mismo.

Los botones de navegación que encontrará en la esquina superior izquierda de la interfaz principal de Panòptic le permitirán recorrer su árbol de carpetas en todas las direcciones y explorar libremente todo su sistema.